Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta infancia. Mostrar todas las entradas

miércoles, octubre 27, 2010

Ha nacido Sara

(De Anne Geddes, claro)

Es pequeñita, de pelo castaño, liso y rebelde y ojos azul violeta. De cejas y pestañas extrañamente rubias. De naricita ñata y respingona y con la boca de su mamá, con un piquito coqueto en el labio superior.

Es chiquitilla, duerme mucho y come bien, así que crecerá mucho. Cuando duerme parece un ángel desalado, de ésos que se caen de vez en cuando a la Tierra por demasiado curiosos y en el trayecto pierden las alas para no confundir a los niños.

Es una princesa, una duendecita y un hada a la vez. Parece que no tiene huesitos, pero cuando te coge del dedo, te aprieta con una fuerza inverosímil. Sara aprende a agarrarse a la vida, a esta vida tan nueva que tiene por delante y de la que ya ha cumplido una semana.
Tiene la piel tan suave que cuando la toco casi no la siento, parece hecha de pétalos. Estoy encantada con esta sobrinita tan preciosa. Me gusta quedarme mirándola dormir y reírme de las caras que pone en sueños: hace pucheros, saca la lengua, se encoge de hombros...¿qué soñará?
Estoy muy feliz y orgullosa de mi sobrinilla. Es un regalo. El mejor.

sábado, febrero 28, 2009

Echo de menos...


  • Ponerme las gafas de sol, porque llueve y está nublado.
  • Los días en el campo, de pequeños.
  • Cuando mis padres nos recogían los viernes por la tarde del cole y nos íbamos a pasar la tarde a un campo que hoy no logro ubicar.
  • Jugar en la Escalerilla.
  • Los molletes con mantequilla y azúcar.
  • Jugar a las casitas en la Era.
  • Aquellas comidas en el hotel Emperatriz que mis tías organizaban para enseñarnos a comer con educación. Insuperables.
  • Las comuniones en el campo y las escapadas a la Alameda para fumar a escondidas.
  • Palmira´s House, mi hogar de Cáceres durante la carrera.
  • Aquellos cafés con croissants de nata y choco los sábados por la tarde que no nos engordaban.
  • Las tardes de lluvia estudiando oposiciones en mi casa sintiéndome muy sola, pero muy a gustito.
  • Los viajes con Pili en la cama voladora.
  • El huerto del Yayo y sus cabritas. Y Pirata, el único perro que no me dio miedo.
  • A Tippi y sus siestas conmigo en la solana de mi cuarto de Cáceres.
  • Las "Grandes novelas ilustradas".
  • Pasar una tarde de compras con G.
  • A Claudia con los leotardos rojos y la rebequita rosa.
  • El olor de la papelería de mi madre, a papel y medicinas (tantos años siendo farmacia...).
  • Isla Cristina, y el sol reverberando por la mañana en la cúpula del cementerio.
  • La colonia Acqua Prima.
  • Y miles de cosas más, más cercanas, más lejanas en el tiempo, más importantes o más bobas, pero de lo contrario, esta entrada sería interminable.

miércoles, octubre 01, 2008

De ratones y nenes


Esta mañana me he acordado al despertarme de una poesía de mi libro de lengua de 1º de E.G.B.que todavía recuerdo. Dice así:

Ratoncete era un ratón

muy simpático y travieso

que comía mucho queso,

carne, chorizo y jamón.

Pero un día en que comía

muy feliz y muy contento,

no vio que el gato venía

y el gato allí lo zampó

y aquí se acaba este cuento.

Enseguida iban a publicar ahora esa poesía en un libro de 1º de primaria, qué crueldad, por favorrrr, ¿no? que un gato se zampe a un ratón distraído y que la historia termine abruptamente con el festín del gato. Después de habernos presentado a Ratoncete como un roedor más salao que las pesetas. Y por supuesto, la dieta de Ratoncete es in-con-ce-bi-ble: colesterol y grasas malignas a cascoporro, ¡¡¡pecado, pecadooooorrrrlll!!!. No, ahora Ratoncete comería lechuga, se limpiaría meticulosamente los dientes, como buen congénere de Pérez (cosa que se pasa por alto en el poema)y acabaría yéndose a jugar a la play con el gato. Eso de que un gato mate en una poesía infantil......maloooooo...y esa fulminante manera de acabar la poesía...

Por supuesto, estoy traumatizadísima con la terrorífica historia de Ratoncete. Desde que la leí, mis sueños están poblados de cacerías de gatos y roedores y no pruebo el queso desde entonces. No sea que me coman.

sábado, septiembre 20, 2008

¿Qué es esto?

A ver si a alguien le resultan conocidas estas fotos.
Pista 1.- Esto NO está en Mérida.