









...Y miles de olores más. Y si tuviera que contar la historia de cada uno, de lo que me sugiere o de lo que me recuerda, necesitaría un blog nuevo. Lo dejo aquí tal como queda.
Éste es, para mi gusto, el mejor pasodoble de la comparsa "Los Sureños", o al menos, a mí es el que más me gusta, aunque hay otro de los principios de la comparsa dedicado al Guadiana, que es otra pequeña obra de arte. Creo que es de 2004. La letra es de mi señora madre (ya ven que lo de la escritura es de familia) y el montaje es obra, gracia y salero de Darth Braul. Muy bonito, chiqui.



Mis sueños son muy raros, valga la redundancia, porque todos los sueños son raros. Pero pregúntenles a mis seres cercanos y le contestarán que no han oído sueños más estrafalarios e intrincados que los míos. Todos coinciden en que la causa se debe a mi desaforada y calenturienta imaginación (calenturienta no en el mal sentido, sino en la acepción de "enfebrecida", ya que no deja de trabajar ni un solo minuto). Y algunos,más que ser raros, son lógicos, es decir, tienen argumento, con su presentación, su nudo y su desenlace. Hay tres de los que guardo un grato recuerdo:
Y esto del cochecín rojo me lleva a decir que sueño en colores. Hay quien dice que unos sueñan en blanco y negro y otros en colores; otros, que todo el mundo sueña estrictamente en blanco y negro. Yo estoy segura de soñar, no en color, sino en technicolor, porque luego recuerdo detalles de ese sueño en colores muy vivos, sobre todo la ropa (casi siempre voy vestida con los colores que no me gustan: blanco, rosa, naranja...) y objetos como joyas con piedras de los colores más detonantes, coches, cuadros...
Últimamente sueño que busco algo. Voy y vengo en coche de un punto de partida donde me espera gente conocida y nunca encuentro lo que busco, me despierto antes, y al despertarme, no recuerdo qué demonios andaba buscando con tanto afán. Todas las noches es lo mismo, pero con variantes: varía la gente, los lugares, las cosas que digo y hago, pero siempre busco y busco, y no encuentro ni recuerdo lo que busco. Es un rollo cuando me despierto, aunque el sueño no es desagradable.
Otro de mis sueños recurrentes es el ascensor, de todos los tipos, sofisticados como un salón dieciochesco, transparentes, o consistentes en una silla montada sobre un brazo articulado; de los que suben y bajan normalmente, o que se desplazan en diagonal. Dice que representan la ambición. Mi horóscopo celta dice que soy fresno, que simboliza también la ambición. Y mi ambición no es más que sacar la plaza algún día y seguir con mi vida. No aspiro a ser directora ni inspectora ni consejera ni ministra de educación. ¿A qué viene entonces tanta ambición en mi subconsciente?
Ahí queda eso. ¿A vosotros que os pasa cuando dormís? ¿También tenéis aventuras de capa y espada o no tiene lógica lo que soñáis? ¿Y soñáis en color o en blanco y negro? Espero vuestros testimonios.
(Foto desde el coche tomada a 120km/h con el móvil)
(Entrada de los Pingüinos en Puente Duero) 
No tengo fotillos de mis regalitos, la cámara está sin pilas y no las he recargado. Voy a ver si con el móvil hago algo de provecho............................................................
Aquí están mi estuche de caligrafía y mi mueblecito de las plumas, que es lo que tenía a mano en el despacho. El móvil, siempre haciendo fotos malutas. Es lo que hay.



Esta es una pequeña muestra de lo que recopilo para escuchar, aunque se me han quedado más en el tintero. De todos modos, no tengo mucho tiempo para oir música, sólo los viernes, durante mis zafarranchos. Mis vecinos deben de estar hartitos de escucharme vocear Ta pediá tou Pireá, Let it be, Pangue lingua, Pantera en libertad (¡sí, me atrevo!, ¿qué pasa?), Con la frente marchita y Pirulíiiiiiii, pirulíiiiiiiii, tachum, tachum, tachum, paraparapapapa(con la música de los pasodobles), pero a mí me da igual, que luego llega el karaoke y hay que estar preparada.
